SER NIÑO

Un adulto pleno es resultado de una infancia feliz.

Qué importante es dejar que los niños sean niños, que jueguen, que rían, que brinquen, canten y bailen y por el sólo hecho de vivir. A su edad el mundo vibra con promesas de aventuras, no hay imposibles.

El reto es ayudarlos a crecer, quitar de su camino las creencias que limitan y arroparlos sin miedos con una buena dosis de amor, seguridad y esperanza. El futuro es brillante y abundante, preparemos a nuestros chicos para vivirlo de este modo.